Porque no vivimos en una burbuja donde podemos hacer lo que realmente se nos ocurra, sino en una sociedad sumamente demandante; esta situación suele generar estrés, del bueno y del malo. El bueno sería aquel estrés que nos permite estar atentos para ir resolviendo dificultades y avanzando en la vida y el malo es el que nos termina deprimiendo y angustiando de tal modo qué pensamos que ya no hay solución para nuestras problemáticas.
Cuando sentimos que esto nos está sucediendo lo bueno es tomarse un tiempo sabático y detener alguno de los proyectos que no sean indispensables para seguir adelante y no sobrecargarnos con horas extra de trabajo ni tantas presiones emocionales que no nos permita un buen descanso ni concentrarnos adecuadamente en nuestros verdaderos objetivos, además de hacernos perder esa sonrisa, tan necesaria para distendernos y ser felices.
"Como reducir el estrés"

